lunes, 31 de agosto de 2015

#YoEstrellaCervantes

Me gusta aprovechar cualquier oportunidad a mi alrededor para contarles a los niños cosas diferentes. Sobre todo Quique está en una edad en la que se puede hablar con él como una personita ya, así que en medio del follón que supuso esta semana sacar las cajas de los disfraces, con Pedro vestido de un hermoso Sancho Panza aproveché para contarle esto.
Sancho
Familia Quijotesca


Quique, ¿sabes que hay algunas estrellas que tienen nombre, igual que los planetas? Un ejemplo es el sol, que es una estrella, y los planetas como la Tierra, Neptuno, Marte... pues hay algunas estrellas a las que le están buscando nombre y a una de ellas quieren ponerle de nombre Estrella Cervantes y llamar a los planetas que orbitan a su alrededor con los nombres de Don Quijote, Sancho Panza, Dulcinea y Rocinante.


¿De verdad? Sí, hijo, de verdad.


Así que lo convencí para hacer un dibujo

Y bueno, dibujó a un alienígena dirigiéndose a un planeta...

Todo esto viene a cuento de la campaña #YoEstrellaCervantes cuyo lema es:

En el cielo hay una estrella de cuyo nombre podrás acordarte...

#YoEstrellaCervantes es una iniciativa del Planetario de Pamplona y de la Sociedad Española de Astronomía, con el apoyo del Instituto Cervantes que promueve el nombre de Estrella Cervantes para la estrella μ-Ara. Toda la información sobre esta iniciativa puede encontrarse en su página web: estrellacervantes.es

No solo porque Cervantes se merece un sitio entre las estrellas, hay que recordar que algunos cuerpos celestes ya tienen nombre de personajes de Shakespeare, sino también porque es tan bonita la descripción de los planetas...
¿No me creéis? Así describen en estrellacervantes.es su propósito:

Nos proponemos elevar a Cervantes a la condición de un Apolo galáctico, dando su nombre a la estrella central del sistema, mientras que Don Quijote (Quijote), Rocinante, Sancho y Dulcinea se transfiguran en su escolta planetaria. Quijote (μ Arae b), el protagonista, en una órbita algo excéntrica, como corresponde a su carácter, junto a su fiel compañero Rocinante (μ Arae d), en el centro de la escena. El bueno de Sancho (μ Arae e), el ingenioso escudero, moviéndose lentamente por las ínsulas exteriores del sistema. La Dulcinea encantada (μ Arae c), tan difícil de contemplar para Don Quijote en su verdadera forma, cerca del corazón del escritor.
La propuesta ha tenido una muy buena acogida y ha salido en muchos medios de comunicación, pero el camino es largo y hay que mantener altas las expectativas y la voz para conseguir este gran objetivo.


Hasta el 31 de octubre puede votarse online en

http://nameexoworlds.iau.org/

Os dejo con la imagen que Almudena M. Castro (@puratura) ha diseñado para este proyecto, que es una auténtica maravilla.
¡Votad, votad, votad y contádselo a todos vuestros amigos y conocidos!

jueves, 20 de agosto de 2015

El CO2 y la reutilización

Vía Ambrosio Liceaga y Miguel Artime nos llega una noticia sobre la utilización de CO2 ambiental para fabricar nanofibras de carbono.

Las fuentes originales de la noticia son la BBCy el portal Phys.Org que recogen una investigación presentada en la reunión de la American Chemical Society que afirma que es posible fabricar nanofibras de carbono de forma económica a partir de CO2 del aire y energía solar (mediante el uso de concentradores solares que permitan alcanzar temperaturas lo suficientemente elevadas como para fundir las sales que emplean para absorber el CO2).

Hasta aquí todo es razonable,  otra cosa es la afirmación de los responsables de la investigación que indican que podría ser un método para disminuir significativamente los niveles de CO2 atmosférico. Y aquí es donde ya algunos científicos que trabajan en reducción de emisiones han mostrado su escepticismo (como Paul Fennell, experto en reducción de emisiones de CO2, en la propia página de la BBC).

La razón es muy clara, y es la de siempre. Las cantidades de CO2 que emitimos a la atmósfera anualmente son enormes, el año pasado emitimos treinta y seis mil millones de toneladas de CO2 . Esto implica que para volver a los niveles preindustriales de CO2 como sostiene el Prof. Licht podríamos producir 8 mil millones de toneladas de nanofibras de carbono al año. Sencillamente no hay mercado para esta cantidad de nanofibras. Dentro de los materiales de carbono, el que tiene una mayor cuota de mercado son los carbones activos, y las estimaciones indican que en 2018 se producirán alrededor de 2 millones de toneladas, estamos hablando de tres órdenes de magnitud menos que la producción de nanofibras que obtendríamos para "solucionar el problema del CO2"

Recupero una figura muy gráfica que utilizo cada vez que en la prensa leemos una noticia tipo "no tires el CO reutilízalo para fabricar xxxx" y que compara las emisiones de CO2 con la cantidad de este gas que se utiliza industrialmente.
De igual forma ya podemos convertir todo este gas en nanofibras de carbono, independientemente de lo baratas que salgan no valdrían nada, porque el mercado estaría completamente saturado y en ese caso la comparación que hace respecto al coste actual de fabricación es absolutamente falaz a gran escala.