jueves, 3 de noviembre de 2016

Cómo mola tu trabajo

Ayer por la noche, con la luz ya apagada, momento de nuestras conversaciones más interesantes Quique me obsequió con este comentario "cómo mola tu trabajo" o tal vez un "cómo mola lo que haces". La contrapartida es que estábamos hablando de exoplanetas así que relacionado, relacionado con mi trabajo no estaba mucho la cosa...

Como es bastante cantarín la conversación surgió al hilo de la canción El Sol, de Miliki, y él estaba canturreando los planetas... la canción incluye a Plutón, que sabe de sobra que no es un planeta, y preguntó si había vida en otros planetas y que había más allá de Plutón.
Así que estuve tirando de memoria y recordando la fantástica charla que  +Daniel Marín  dio en naukas este año y que podéis ver aquí.
Al contarle que los científicos habían encontrado ya más de 3500 exoplanetas y que en Canarias hay un telescopio enorme fue cuando me sorprendió con ese comentario...
Así que le he prometido que cuando sea mayor iremos a visitarlo. Está claro que a los niños les interesa la ciencia y que se puede hablar con ellos de todo lo que se nos ocurra.


Este puzle lo tenemos nosotros y les encanta

lunes, 24 de octubre de 2016

Mujeres, Ciencia y Premios (LNE)

(Publicado en La Nueva España el 22 de octubre de 2016 -suscriptores)


La presencia femenina en la ciencia es mayoritaria. Hace más de 25 años que las mujeres somos mayoría en las universidades españolas y se licencian (ahora gradúan) muchas más mujeres que hombres. Solo en algunas carreras, físicas y la mayor parte de las ingenierías, se mantiene una mayoría de estudiantes varones y de egresados. Sin embargo, a pesar de ser mayoría, la presencia de mujeres no está distribuida homogéneamente a lo largo de las categorías de personal tanto fijo como eventual. Así, hay mayoría de mujeres en el personal laboral y técnico mientras que la proporción disminuye muy marcadamente al ascender en las categorías profesionales. Por ejemplo solo 1 de cada 4 Profesores de Investigación del CSIC (equivalente a Catedrático de Universidad) son mujeres.




Persiste en la mente colectiva la idea de que si aún no existe igualdad, en esta y otras parcelas sociales, es porque aún no ha transcurrido el tiempo suficiente, que las mujeres hemos llegado más tarde y es imposible que hayamos podido ascender lo suficiente, que si esperamos un poco más alcanzaremos a nuestros colegas varones en todas las categorías profesionales. Sin embargo, existen dudas razonables sobre estas cuestiones. Si analizamos los datos del CSIC de hace 15 años, que ya están desagregados por sexos, podemos tener una idea de si la situación actual es o no natural. En el CSIC la edad media de acceso a la posición de Profesor de Investigación ronda los 50 años y es bastante parecida en hombres y mujeres. Esto implica que muy probablemente todos los profesores de investigación de 2001 estén ya jubilados, por lo que los profesores actuales deben provenir de los menores de 50 años en 2001. En 2001 había un 32% de científicas menores de 55 años y hoy solo hay un 24% de profesoras de investigación. Parece claro que no estamos ascendiendo al mismo ritmo que nuestros compañeros, que no es una cuestión de tiempo y permítanme dudar que sea una cuestión de valía profesional.



A estas alturas de siglo, resulta difícil sostener que las capacidades de hombres y mujeres son diferentes solo por razón de su sexo. De hecho la sociedad española cree que nuestras capacidades son similares. Así se deduce de una encuesta de 2015, hecha por L’Oreal en su programa de visibilización de las mujeres científicas, en la que se preguntaba a los europeos si veían más cualificados a hombres o a mujeres para ser científicos. Más de la mitad de los encuestados en España decían que las mujeres estábamos más cualificadas (un resultado mejor que la media europea, por cierto). No voy a basarme en una encuesta para justificar las capacidades científicas de las mujeres, pero sí para destacar que al menos mentalmente no existe una “depreciación” de las mujeres como sujetos capaces de hacer ciencia de calidad.



Bien, no es una cuestión de tiempo, entonces ¿por qué la brecha no se reduce más rápido de lo que está haciéndolo? ¿Qué factores influyen? ¿Cómo afecta esto a la sociedad?



He reflexionado sobre este tema y no tengo claras las causas, que pueden ser diferentes en las etapas de acceso a la carrera profesional y de ascenso durante la misma. El acceso coincide con el momento en que se debe decidir si formar o no una familia mientras que el ascenso puede verse condicionado por otras situaciones. Cuando por fin se consigue una plaza ¿realizamos tareas diferentes? ¿Asumimos en los grupos grandes tareas más ingratas, por ejemplo más burocracia, que dificultan el ascenso? ¿Peleamos menos para liderar proyectos, porque nuestros nombres encabecen (o cierren) la lista de autores de los artículos? ¿Cuándo nos ofrecen un puesto de gestión, un comité, un liderazgo en uno u otro campo, dudamos más antes de aceptar? ¿nos lo ofrecen menos? ¿por qué nos lo ofrecen menos? ¿o esperamos a que nos lo ofrezcan en vez de proponernos nosotras mismas? Llevado al extremo, esta brecha se maximiza en los premios importantes, Premios Nacionales de Investigación, Premios Nobel, Jaume I, Princesa de Asturias, donde menos del 5% de los premiados son mujeres.



Esta semana se publicaba en este mismo diario unas palabras de Teresa Sanjurjo, directora de la Fundación Princesa de Asturias en la que transmitía la preocupación de la Fundación porque hubiese mujeres premiadas y señalaba que solo un 15% de las propuestas que llegaban eran para premiar mujeres (globalmente, no solo en la categoría de ciencia). El próximo mes de diciembre en Oslo y Estocolmo los premios Nobel se entregaran a 11 varones. ¿No les extrañaría que en los premios Princesa de Asturias solo subiesen mujeres a recoger premios? Pues igual de raro debería parecernos que solo hubiese varones. Por eso es tan importante que se tengan modelos de referencia femeninos, en ciencia como en todas las demás profesiones y por eso hay que hacer el esfuerzo de presentarse a los premios y de presentar a mujeres que creemos que se lo merecen, como hacen organizaciones como AMIT (Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas) de forma sistemática. No lo duden existen mujeres que podrían haber ganado el premio Nobel este año en todas las categorías. No podemos permitirnos el lujo de no valorar en lo que vale el trabajo que desarrolla la mitad de la humanidad.
Emmanuelle Charpentier y Jennifer Doudna recogiendo su premio Princesa de Asturias de Investigación Científica en 2015, y en todas las apuestas para recibir un Nobel.

Ciencia y Sociedad

Hace unas semanas me invitaron a colaborar con La Nueva España, el diario más leído en Asturias. De momento mis colaboraciones están accesibles solo para suscriptores por lo que colgaré aquí las trasncripciones un par de días después de ser publicadas.

Ciencia y Sociedad
Publicado en La Nueva España el 9 de octubre de 2016



Estamos en un momento dulce. Nunca hemos vivido tan bien como ahora. Pensarán que es porque nos encontramos en una sociedad civilizada que ha conseguido alimentar, mantener sanos y formar a sus miembros a pesar de las dificultades económicas, pero en realidad es una tendencia a nivel mundial. Nunca ha habido menos pobreza global que ahora, el número de muertes infantiles desciende, hay menos gente pasando hambre y la esperanza de vida aumenta. No hay un tiempo pasado mejor que el presente. Y esta evolución se debe al desarrollo científico y tecnológico. La ciencia ha conseguido desarrollar vacunas que permiten la supervivencia de más gente, desarrollar cultivos más resistentes a plagas y sequías, mejorar la coordinación del personal de emergencias en situaciones de crisis, por poner unos ejemplos variados. La ciencia ha mejorado nuestras vidas de tal forma que nuestros propios bisabuelos no reconocerían en absoluto la sociedad en que nos hemos convertido, pero no solo por las nuevas tecnologías, sino también en aspectos de alimentación, salud, producción de energía, etc.


Es evidente que la ciencia también ha cometido errores, hay casos trágicos como algunos accidentes industriales que provocaron daños enormes o de fármacos cuyos efectos secundarios no fueron del todo analizados en su momento. Pero la ciencia ha aprendido de esos errores y actualmente las plantas químicas tienen medidas de seguridad muy severas y los medicamentos se someten a protocolos clínicos muy estrictos antes de ser aprobados por las autoridades competentes, por poner dos ejemplos.


La ciencia aprende de sus errores y no tiene miedo a la rectificación. Es por ello que los científicos somos bastante reticentes a expresarnos con afirmaciones rotundas, porque somos conscientes de que pueden existir factores que cambien el corpus de conocimiento actual. Para un científico un “muy probablemente” significa que está casi seguro, que todos los indicios a su alcance le hacen pensar eso; en su mente sin embargo siempre permanece la duda de si se habrán analizado todos los factores involucrados. Esto a veces nos resta fuerza ante la opinión pública, pues estamos acostumbrados a oír afirmaciones muy tajantes en otros ámbitos y a darles credibilidad. Por eso es importante que expliquemos cómo se construye la ciencia y los mecanismos de revisión que tiene. En este sentido es crucial que los científicos seamos capaces de contactar con la sociedad y defender la necesidad de que el método científico, entendiéndolo como reproducible e independiente del observador, impregne todos los niveles de nuestra sociedad.


Las sociedades en las que los científicos tienen voz y presencia en la esfera pública son sociedades más formadas y con mejor información, lo que lleva a mayores exigencias a sus gobernantes y hace avanzar a las naciones hacia sociedades más justas y más avanzadas. La ciencia está íntimamente presente en nuestras vidas, de forma cotidiana en los productos que consumimos y en el uso de las tecnologías que nos rodean. Usamos energía todos los días pero nuestro uso como consumidor de dicha energía no incluye el conocimiento de cómo se genera y se transforma, a la vez que la producción de energía de forma sostenible es una necesidad global y que precisa de decisiones políticas para convertirla en realidad.
La ciencia es una actividad humana y como tal está plagada de historias que merecen ser contadas, de descubrimientos que nos asombran, de situaciones que tienen su sitio en la Historia de la humanidad y que a veces, por esa irreal separación entre lo que es de “letras” y de “ciencias” no tienen el sitio que le corresponde. Por eso, desde la Asociación de Divulgación Científica de Asturias queremos encontrar lugares y momentos para hablar de ciencia, de todos los aspectos relacionados con ella y para todos los públicos, tengan la formación que tengan. La ciencia nos apasiona y estamos convencidos de que si la conocen, a ustedes también les va a apasionar.






jueves, 20 de octubre de 2016

Ciencia en Oviedo, con Carlos Abanades

Mañana se entregan los premios Princesa de Asturias de 2016 y está Oviedo lleno de actividades realizadas por y para los premiados. Este año el premio de Cooperación Internacional ha recaído en la Convención de la ONU para el Cambio Climático y el Acuerdo de París y lo recogerán la actual Secretaria Ejecutiva del UNFCCC Patricia Espinosa, la anterior Christiana Figueres y Laurent Fabius, presidente de la XXI Conferencia Internacional sobre Cambio Climático celebrada en París (Acuerdo de París). Desde la Asociación de Divulgación Científica de Asturias, en el marco del programa Ciencia en Oviedo que se presenta hoy queremos aportar nuestro granito de arena al conocimiento del cambio climático y por ello le hemos pedido a Carlos Abanades, Profesor de Investigación del INCAR que inaugure esta actividad.
Carlos nos hablará hoy a las 19:30 en el café Ópera de Oviedo (situado enfrente del teatro Campoamos) de Clima y energía en un vaso de sidra.


Carlos Abanades es experto en sistemas de captura de CO2, una de las herramientas necesarias para controlar y revertir el Cambio Climático, además es co-autor de un informe especial del Panel Intergubernamental del Cambio Climático dedicado precisamente a captura de CO2 y conoce en profundidad el tema, por lo que estamos seguros de que nos espera una amena e instructiva tarde.
Nos vemos, la cita HOY a las 19:30 en el Café Ópera.


martes, 27 de septiembre de 2016

Entrevista en La Nueva España

Hace unos días mi madre tuvo el teléfono completamente colapsado por mensajes de sus amigas diciendo que me habían visto en el periódico. Tuve el placer de ser entrevistada por Javier Cuervo para la Sección"Hoy es siempre todavía". Se lee razonablemente, mientras encuentro un rato para transcribirlo os dejo con un par de explicaciones más detalladas.
"En España no hay malos medios para investigar pero, a veces, falta el técnico que sepa usarlos". Cuando se lee el artículo entero se entiende mejor, no es que no tengamos técnicos cualificados, es que a menudo las partidas de los proyectos dedicadas a personal técnico son insuficientes y tampoco se está haciendo una política estatal que permita incorporar personal técnico a los centros de investigación de una forma racional. En resumen es mucho más fácil conseguir financiación para adquirir un nuevo y estupendo equipo que para mantenerlo y mantener expertos en su funcionamiento.

Sobre Rosalind Franklin. Creo que no me expliqué bien. Lo que quería decir es que cuando lees cualquier cosa sobre "mi Rosalind" todas empiezan igual: La injustamente olvidada RF cuya foto 51 fue imprescindible para resolver el misterio del ADN y que encima fue medio "robada".... y a mí eso me parece menospreciar la figura de RF que tuvo un papel fundamental en el campo del carbón y los materiales de carbono y después en el estudio de ARN vírico (ver mi charla de Naukas 2015)

El nuevo programa de la 2 conducido por Pere Estupinyà se llama El cazador de cerebros.
Pedro todavía tiene 4.

No es que yo vea más la captura de CO2 que las renovables. Es que el IPCC y la IEA son tajantes. La única forma de volver a niveles de CO2 aceptables es con Renovables Y energía nuclear Y combustibles fósiles con métodos de captura y almacenamiento de CO2. Ojo, y la causa es conocida. El aumento de emisiones de CO2 es responsabilidad exclusiva de los humanos.

Transcripción:

"En España no hay malos medios para investigar pero, a veces, falta el técnico que sepa usarlos"
"A los niños les encanta la ciencia y la distinguen de la magia porque el científico la explica y el mago no revela su truco"


Teresa Valdés-Solís Iglesias (Oviedo, 1976), investigadora en el Instituto del Carbón del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), presidenta de la Asociación de Divulgación Científica de Asturias y mami de dos varones de 6 y 5 años que empezaron esta semana al cole, se siente muy bien en la vida.
-La conciliación es complicada, pero mi horario es flexible.

-¿Quería ser científica?
-Cuando entré en COU en las Dominicas no tenía nada claro, aparte de que fuera algo de ciencias.
Ingeniería Química me pareció atractiva, tenía matemáticas, química, cosas más ingenieriles y
aplicadas que las ciencias puras.

Es hija de un ingeniero de minas dedicado a la seguridad en Hunosa y de una profesora de
Matemáticas de instituto. Cuando estaba acabando la carrera consiguió una beca del CSIC de
introducción a la investigación, tres meses en el Instituto del Carbón. Nada más llegar le ofrecieron
hacer la tesis, que realizó con una beca predoctoral del Principado. Nunca ha dejado de investigar.
 
-Académico aparte, ¿qué aprendió en sus seis meses en Holanda, cinco en Italia y año y
medio en Oxford?

-Que la ciencia es universal y sus preocupaciones también. En España no hay malos medios técnicos,
aunque a veces falta el personal técnico para esos medios. También aprendí que los holandeses son
más parecidos a nosotros que los milaneses y les gusta salir cuando hay un rayo de sol. Aunque
gracias a Fernando Alonso era fácil decir de dónde venías, Asturias es una desconocida y en Oxford
tenía que explicar que no sufría como española porque en mi tierra llueve como allí.
En 2008, último año en que salió un número significativo de plazas en el sistema de investigación
público español, sacó la plaza de científico titular del CSIC.

-¿Le gusta el carbono?
-Trabajo con muchos otros materiales. Estoy en uno de los grupos más "intermateriales" trabajando en reducción de contaminantes, producción de energía limpia y síntesis de materiales.
 
-¿Y la divulgación?
-Es pasión, necesidad de contar lo que hacemos y las maravillas que la ciencia esconde. Intento iniciar a los niños. A partir de los 3 años les encanta, lo entienden y saben que es ciencia y no magia porque los científicos explicamos lo que pasa y los magos no revelan sus trucos. En el Incar damos un taller a profesores sobre la importancia de ver para entender y qué se puede hacer con materiales cotidianos que den pie a explicar la lección.

-¿"El hormiguero" de Pablo Motos está bien?
Sí, porque llega a mucho público, pero peca de exhibicionismo. En La 2 están "Órbita Laika" y "El
cazador de creeremos".

-¿"Big Bang" acerca la imagen de los científicos?
-Sí, "Big Bang theory" y "Big van", el espectáculo de monologuistas salido del Famelab. También estoy en la visibilización de la mujer en la ciencia.

-Su Rosalind Franklin.
-Es que parece que le escribieron la introducción como la científica más injustamente tratada porque
no le dieron el premio Nobel por la determinación de la estructura del ADN cuando ella y su estudiante obtuvieron la foto que dio la clave y que Watson y Crick lograron de extranjis. Cuando les dieron el Nobel a Watson y Crick ella estaba muerta y no puede ser póstumo, pero Watson ninguneó su labor de forma despectiva en un libro.

-Murió con 38 años.
-De cáncer de ovarios. Estuvo muy expuesta a rayos X. Contribuyó mucho en la cristalografía, mucho más que esa foto. El 11 de febrero vamos a organizar el día internacional de la mujer y la niña en la ciencia con actividades.

-¿Quería contar estas cosas cuando era estudiante?
-No, estaba a otras cosas. La emoción es posterior, en 2009, cuando mi situación profesional se
estabiliza y puedo aprender por el placer de aprender. Ahora determina mi ocio, lo que leo y parte de la vida con mi marido y mis hijos. Benditas abuelas.

-¿Qué divulgó esta semana en Bilbao?
-La Agencia Internacional de la Energía dice que en 2035 el 75% de la energía que consumamos será
de origen fósil (carbón, petróleo y gas natural). Ahora es el 90%. Greenpeace considera que en 2050
España puede alcanzar un sistema 100% renovable usando el 14% del territorio.

-¿A qué equivale?
-A Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco, Navarra, La Rioja y Murcia ocupadas por molinos de viento, cultivos energéticos y placas solares. Dicen que cabe, pero es difícil imaginarse una España así. Es poco realista esa apuesta porque el CO2 es una contaminación que no vemos, no se sabe muy bien la causa y es difícil concienciar de ese esfuerzo. Voy más por medidas de mitigación de emisiones como la captura de CO2. 

lunes, 19 de septiembre de 2016

Hasta el 2035 y más allá

Los de Eitb cada vez son más rápidos a la hora de ofrecernos las charlas de Naukas.
Yo este año he hablado de cambio climático. Os dejo con la charla, que la disfrutéis tanto como he disfrutado yo estos días en Bilbao.

martes, 13 de septiembre de 2016

Naukas16

Estoy francamente enfadada, este año nos lo van a poner difícil, porque ¿a quién se le ocurre programar sesiones simultáneas tan apetecibles antes de que seamos capaces de desarrollar la bilocación? Bueno, tendré que perdonárselo a Javier Peláez (aka Irreductible) porque de nuevo (y van 6) ha conseguido cuadrar las charlas de un montón de excelentes divulgadores y encima ha tenido el detalle de guardarme un hueco para la mía.

De nuevo en el Bizkaia Aretoa invitados por Naukas y la Cátedra de Cultura Científica de la UPV/EHU. Viernes 16 y sábado 17 y con retransmisión en streaming gracias a EITB por si es completamente imposible que vengas. El programa completo está disponible aquí.
En persona ganamos mucho. ¡Te esperamos! Eso sí, ven pronto, porque el año pasado hubo hasta ¡colas para entrar!